Noticias de discapacidad sensorial.
¿Una población individualizada en la prevención y atención en drogodependencias y violencia de pareja?
El consumo abusivo de alcohol y la violencia hacia la mujer en el contexto de una relación de pareja son dos variables muy presentes entre la población con discapacidad sensorial. El Proyecto Malva es un programa de prevención que estudia la relación entre el consumo de alcohol y otras drogas con la violencia de pareja, y trabaja activamente con aquellos colectivos susceptibles de intervención en esta temática, prestando especial atención en visibilizar las necesidades que no estén cubiertas en estas poblaciones para conseguir atajar estas limitaciones de asistencia.
Este tipo de acciones dirigidas a colectivos en riesgo o en situación de exclusión social se realizan gracias a las subvenciones que el Proyecto Malva recibe del Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad y Política Social y de la Agencia Antidroga de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
En la población con discapacidad sensorial el consumo de sustancias y la victimización de violencia por parte de su pareja y ex pareja es más prevalente en comparación con la población general. En lo que respecta al consumo un sétimo de la población sorda frente a un décimo de la población general (Determan y cols, 1999). En relación a la violencia de pareja, se estima que entre un 33% y un 83% de la población discapacitada (Schaller y Largergren, 1998) frente al 9,6% de las mujeres de la población general (Instituto de la Mujer, 2006) lo sufren. Los motivos son diversos: en primer lugar, existe entre esta población una dificultad de acceso a los puntos de información y asesoramiento sobre violencia de pareja y drogodependencias, principalmente debido a las barreras en la comunicación. Y a su vez, apenas existen iniciativas que les hagan llegar información relativa a la dinámica de una relación de abuso o al proceso adictivo de sustancias como el alcohol, impidiendo la discriminación de estos en esta población.
Del mismo modo, es frecuente entre la población discapacitada el sentimiento de aislamiento social, la sintomatología depresiva, el presentar más frecuentemente una imagen de sí mismos/as como mujer o como hombre más devaluada, y por consiguiente, una autoestima más mermada. Todo ello, aumentaría tanto el riesgo de que se produjese un consumo de sustancias, en un intento por evadirse, por sentirse mejor, como de precipitarse en una relación de pareja abusiva, dado que adoptarían una actitud más pasiva y no tan proactiva como resultado de los rasgos mencionados.
Finalmente, la dependencia, tanto la generada por demanda real por la persona con discapacidad, como la inferida por un familiar sobreprotector, fomenta, en ambos casos, un sentimiento de dependencia emocional, de vulnerabilidad que los hace más proclives a un consumo, a sufrir violencia por parte de una pareja, y a permanecer en ella sin denunciar a la pareja agresora, cuando es ésta la que le provee de los cuidados, por miedo a perder estos y verse sola. Del mismo modo, el hecho de que la pareja agresora perciba esa vulnerabilidad, así como una menor capacidad de defenderse físicamente, las sitúa en un mayor riesgo de sufrir abusos.
Los aspectos necesarios de intervención que el Proyecto Malva ha detectado en los grupos de personas con discapacidad con los que ha trabajado son: una normalización respecto al consumo de alcohol y una actitud positiva hacia éste; el desconocimiento respecto a las consecuencias orgánicas y psicológicas del alcohol; un patrón de consumo abusivo de alcohol en los hombres, sin reconocimiento por su parte. Por otra parte, un sentimiento de culpa e hiperresponsabilidad en las mujeres parejas de aquellos hombres con consumo abusivo; un desconocimiento de las estrategias adecuadas de afrontamiento por parte de estas mujeres ante el consumo abusivo de la pareja; la existencia de reacciones violentas hacia sus parejas por parte de los hombres abusadores de alcohol ante cualquier intento de éstas por hacerles reflexionar sobre su consumo; y finalmente, se ha detectado la dificultad por parte de las mujeres para identificar como violencia determinadas formas de abuso psicológico o ciertos micromachismos.
Estas intervenciones obtienen una valoración muy positiva, destacándose en ellas el nivel de aprendizaje adquirido, la oportunidad de clarificar dudas, así como el disponer de un espacio para el desahogo emocional en el que relatar sus experiencias personales, dificultades y preocupaciones.
Proyecto Malva: prevención contra la violencia machista entre personas con discapacidad sensorial.
El sentimiento de aislamiento social y la dificultad de acceso a los puntos de información y asesoramiento sobre violencia de pareja y drogodependencias, dispara el consumo abusivo de alcohol y la violencia hacia la mujer entre las personas con discapacidad sensorial.
El sentimiento de aislamiento social y la dificultad de acceso a los puntos de información y asesoramiento sobre violencia de pareja y drogodependencias, dispara el consumo abusivo de alcohol y la violencia hacia la mujer entre las personas con discapacidad sensorial.
El consumo abusivo de alcohol y la violencia hacia la mujer en el contexto de una relación de pareja son dos variables muy presentes entre la población con discapacidad sensorial.
El proyecto Malva es un programa de prevención que estudia la relación entre el consumo de alcohol y otras drogas con la violencia de pareja, y trabaja activamente con aquellos colectivos susceptibles de intervención en esta temática, prestando especial atención en visibilizar las necesidades que no estén cubiertas en estas poblaciones para conseguir atajar estas limitaciones de asistencia.
Este tipo de acciones dirigidas a colectivos en riesgo o en situación de exclusión social se realizan gracias a las subvenciones que el Proyecto Malva recibe del Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad y Política Social y la Agencia Antidroga de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
En la población con discapacidad sensorial el consumo de sustancias y la victimización de violencia por parte de su pareja y ex pareja es más prevalente en comparación con la población general. En lo que respecta al consumo un 1/7 de la población sorda frente a un 1/10 de la población general (Determan y cols, 1999). En relación a la violencia de pareja, se estima que entre un 33%-83% de la población discapacitada (Schaller y Largergren, 1998) frente al 9’6% de las mujeres de la población general (Instituto de la Mujer, 2006) lo sufren.
Los motivos son diversos: en primer lugar, existe entre esta población una dificultad de acceso a los puntos de información y asesoramiento sobre violencia de pareja y drogodependencias, principalmente debido a las barreras en la comunicación. Y a su vez, apenas existen iniciativas que les hagan llegar información relativa a la dinámica de una relación de abuso o al proceso adictivo de sustancias como el alcohol, impidiendo la discriminación de estos en esta población.
Del mismo modo, es frecuente entre la población discapacitada el sentimiento de aislamiento social, la sintomatología depresiva, el presentar más frecuentemente una imagen de sí mismos/as como mujer o como hombre más devaluada, y por consiguiente, una autoestima más mermada. Todo ello, aumentaría tanto el riesgo de que se produjese un consumo de sustancias, en un intento por evadirse, por sentirse mejor, como de precipitarse en una relación de pareja abusiva, dado que adoptarían una actitud más pasiva y no tan proactiva como resultado de los rasgos mencionados.
Finalmente, la dependencia, tanto la generada por demanda real por la persona con discapacidad, como la inferida por un familiar sobreprotector, fomenta, en ambos casos, un sentimiento de dependencia emocional, de vulnerabilidad que los hace más proclives a un consumo, a sufrir violencia por parte de una pareja, y a permanecer en ella sin denunciar a la pareja agresora, cuando es ésta la que le provee de los cuidados, por miedo a perder estos y verse sola. Del mismo modo, el hecho de que la pareja agresora perciba esa vulnerabilidad, así como una menor capacidad de defenderse físicamente, las sitúa en un mayor riesgo de sufrir abusos.
Los aspectos necesarios de intervención que el Proyecto Malva ha detectado en los grupos de personas con discapacidad con los que ha trabajado son: una normalización respecto al consumo de alcohol y una actitud positiva hacia éste; el desconocimiento respecto a las consecuencias orgánicas y psicológicas del alcohol; un patrón de consumo abusivo de alcohol en los hombres, sin reconocimiento por su parte. Por otra parte, un sentimiento de culpa e hiperresponsabilidad en las mujeres parejas de aquellos hombres con consumo abusivo; un desconocimiento de las estrategias adecuadas de afrontamiento por parte de estas mujeres ante el consumo abusivo de la pareja; la existencia de reacciones violentas hacia sus parejas por parte de los hombres abusadores de alcohol ante cualquier intento de éstas por hacerles reflexionar sobre su consumo; y finalmente, se ha detectado la dificultad por parte de las mujeres para identificar como violencia determinadas formas de abuso psicológico o ciertos micromachismos.
Estas intervenciones obtienen una valoración muy positiva, destacándose en ellas el nivel de aprendizaje adquirido, la oportunidad de clarificar dudas, así como el disponer de un espacio para el desahogo emocional en el que relatar sus experiencias personales, dificultades y preocupaciones.
Jornadas de trabajo para jóvenes con discapacidad sensorial.
El Ayuntamiento de Murcia organizó del 26 al 28 de Febrero unas jornadas de trabajo para jóvenes con discapacidad sensorial (visual o auditiva) con el fin de trabajar en un proyecto común, el de crear centros de información juvenil adaptados a personas con discapacidad sensorial. Por este motivo, jóvenes llegados de Italia, Francia, Ecuador, Argentina o Bélgica se reunieron con jóvenes murcianos en unas jornadas que resultaron muy productivas y que tendrán su continuidad y colofón allá por el mes de Julio en la ciudad ecuatoriana de Cuenca.
La tarde del jueves asistieron a la sede de la ONCE donde Cayetano Meroño, Instructor Tiflotécnico y Felipa Pretel, Especialista en Núcleos periféricos, acompañados por la jefe del departamento, Soledad Torrente, ofrecieron una charla sobre herramientas de acceso a la información que resultó muy provechosa para todo el grupo.
Por parte de la ONCE en Murcia, Moisés Moreno y Nani Hernández fueron los jóvenes que participaron en estas jornadas
Deficiencias sensorialesLa importancia del medio en la Estimulación SensorialHace unos días hemos comenzado a abordar una temática muy solicitado por nuestros lectores. Es así como hemos hecho mención de la necesidad de una estimulación temprana en los bebés, realizando en ellos unos buenos masajes. Y, en el día de ayer, nos hicimos referencia a la importancia de la estimulación sensorial en el desarrollo de los niños. En esta oportunidad, continuando con ésta última, conoceremos algunas razones por las que se presentan deficiencias en estos aspectos.En un concepto general, podemos decir que la percepción es una actividad del cerebro que pone en juego las funciones psíquicas. Todo lo que percibimos es efecto de una construcción de nuestro psiquismo. A partir de ello, es que los problemas perceptivos pueden producirse, entre otras cosas, por los siguientes motivos:- Anomalía de los órganos de los sentidos.
- Lesiones del cerebro, disfuncionamientos psicóticos o neuróticos.
- Trastorno de comunicación con los demás (trastornos de lenguaje, delirios, etc.)
- Alteración de la percepción por diversas y numerosas enfermedades funcionales u orgánicas del sistema nervioso y de los órganos sensoriales.
También podremos encontrar niños con plurideficiencias. Estos niños son quienes pueden tener sus sistemas perceptivos, motrices y comunicativos alterados, y, por dicho motivo, no pueden comprender activamente a los estímulos del entorno. Deficiencia sensorialDe esta forma, y en la generalidad de los casos, los niños plurideficientes no logran actividad por sí mismos. Ellos experimentan una restricción de sensaciones a nivel motriz, visuales, corporales y, por tanto, una importante dificultad en la percepción.De aquí el carácter importante y esencial de la estimulación sensorial en el proceso perceptivo y en la relación del niño con su entorno. Un buen proceso de estimulación puede significar importantes cambios en el desarrollo del niño, siempre, y aquí volvemos un poco a la temática del post anterior, que se encuentre en un entorno estimulante que favorezca a la adquisición de nuevas y diferentes experiencias que recreen nuevas sensaciones.Esto es importante ya que dentro del desarrollo normal de un niño, son los estímulos del medio lo que los sentidos van registrando. Por ello tanto hincapié en que el medio que rodea al niño sea estimulante, y se pueda lograr, de esta forma, el crecimiento estructural del cerebro del pequeño.Otro aspecto para atribuirle al medio que gira en torno del pequeño, es que de éste, junto con la maduración neurológica, depende la densidad de las conexiones sinápticas y la capacidad de rendimiento.
Videos21 días a ciega. Links : Serie en la que la periodista estará tres semanas con dos apósitos en los ojos viviendo el día a día de las personas invidentes e intentado, como ellos, ser autosuficiente.http://play.cuatro.com/directo/programas/21-dias/ver/21-dias-a-ciegas
Deslumbrante espectáculo de artistas ciegos y sordos.
v http://www.youtube.com/watch?v=N6Y9cWQyMqMLas TIC como instrumento para el Conocimiento de la población con limitación visual
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